1o:00 de la mañana.


Suena "La vida loca" de Coldplay en mi móvil, señal que toca levantarse para ir a sellar el paro. Tengo los ojos llorosos pues mi inusitada inteligencia hizo que me fuera a la cama a las 5 y que oyera dar las 6 en el despertador del vecino, su consiguiente ducha y sus pasos al salir de casa. En fin, decido hacer el perrillo 10 minutos y me levanto, me arrastro como puedo hasta el cuarto de baño y me aseo (no me afeito pues no tengo el pulso como para pasar una cuchilla cerca de mi cuello). Pantalón tejano, calcetines negros, zapatos, camisa de manga larga y sudadera son mi indumentaria de hoy (los calzoncillos los doy por supuesto). Decido desayunar a mi regreso con la esperanza que el trámite que tengo que hacer no me ocupe mucho, me pongo un plumas pelín roñoso, acaricio a Nina (mi perra, que se queda extrañada pues me he puesto el plumas y no la he sacado), abro la puerta y salgo a la calle. En mi mp3 empieza a sonar "HEY" de los Pixies, medio dormido pero con buena música empiezo a andar dirección a la oficina del INEM, toca fichar. Al pasar por la plaza del ayuntamiento un grito me hace volver a este mundo "por ti me dejaba hacer de todo", miro a mi alrededor y de repente detecto a una mujer del servicio municipal de limpieza la cual, apoyada en su escoba, me miraba con cara de felicidad. Me estaba echando un piropo? mi primera reacción, mirar a mi alrededor a ver si el duque estaba cerca pero ahí sólo estaba yo, cara de duda debí poner cuando la mujer me aclaro a quien iba dirigido el piropo "sí, sí a ti te lo digo gafitas", ¿gafitas? pues si que va a ser a mi. Mi neurona muy diligentemente responde con un "gracias" (educación ante todo) y una media sonrisa. Después de que mi ego engordara 100 kilos he proseguido con mi trayecto hasta la oficina del INEM. Mamma, pappa, gracias por hacer los experimentos con mis hermanos.

Pd: Al regresar saqué a la perra

Escrito por: Ferran Cañabate

Tildeado por: Never